Tablet · PWA
01 — Inicio
Una puerta clara para niños en terapia.
Interfaz grande, tolerante al error y sin ruido visual. El objetivo es empezar a jugar — no descifrar menús.
La primera pantalla evita todo lo que distrae: botones grandes, contraste alto y cero jerga. Un niño en terapia — a veces con motricidad o atención limitadas — tiene que poder entrar y empezar sin que un adulto le lea los menús.
02 — Ejercicio
El trazo es el centro. Todo lo demás calla.
Componentes de coordinación visomotora pensados para dedos pequeños y distintos rangos de movimiento.
Cada ejercicio comparte una misma base de captura del gesto y cambia solo la guía y las reglas de acierto. Eso permitió sumar ejercicios nuevos sin reescribir la lógica y adaptarlos a distintos rangos de movimiento según el niño.
03 — Gamificación
Premiar el intento, no solo el acierto.
Feedback inmediato y recompensas terapéuticas que sostienen la motivación sesión tras sesión.
En rehabilitación, castigar el error desmotiva. Por eso el refuerzo llega después del gesto, celebrando el intento: pequeñas recompensas que sostienen la constancia sesión tras sesión, que es donde de verdad se ve el avance.
04 — Progreso
Historial que entiende un terapeuta.
Seguimiento legible del avance: qué se practicó, cómo fue y qué sigue.
El terapeuta necesita leer de un vistazo qué se practicó, cómo salió y qué sigue — no exportar planillas. El historial traduce cada sesión a un lenguaje clínico claro para ajustar el plan sin fricción.
05 — Offline
La red puede fallar. La sesión no.
PWA lista para entornos reales de clínica y hogar con conectividad limitada.
En clínicas y hogares la conexión no siempre es estable. Al ser una PWA offline-first, la app se instala y la sesión de terapia sigue aunque se caiga el WiFi — y sincroniza cuando vuelve la red.